Creo que no has llegado a este sitio de Internet por coincidencia, sino por una "Dios-cidencia".
Este sitio de Internet esta dedicado a proclamar al mundo el amor de Dios para con nosotros los hombres.
Casi todas las religiones del universo son un intento del hombre de dar para alcanzar algo de su dios o dioses. Sin embargo en Jesús se complemento la revelación dada al hombre desde el comienzo de la creación: que Dios lo a dado todo por ti. Si por ti.
Es interesante ver como el hombre busca muchos caminos para buscar llenar ese vacío de Dios o para crearse un dios a su imagen y conveniencia ignorando al verdadero Dios que esta en busca del hombre, enamorándolo, cortejándolo, bendiciéndolo, dándolo todo por el: hasta su propio hijo (Jesús). La Biblia nos dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3:16.
Ese Dios que te busca para dejarte saber que te ama, te habla en términos muy humanos y compresibles para ti: te amo tanto que aun mi hijo lo entregue por tu rescate. Quizá el ejemplo mas actual para entender ese amor es cuando escuchamos una madre y un padre orgullosos de que su hijo o hija sirven en el ejercito y quizá hasta están en una guerra para proteger a otros que duermen en paz en casa. Esos padres duelen por la suerte de su hijo o hija pero saben que vale la pena.
Para Dios, tu vales la pena. Tu eres importante. No importa cuan bajo caíste, cuan destruida esta tu vida; el te va a restaurar. Solo necesitas responder a su amor, aceptarlo, es decir dejarte querer, dar un paso, el dará los otro 99 pasos que faltan, por ti.
Como hacerlo? Reconociendo tus faltas y aceptando el sacrifico de su hijo Jesús por ti.
El orgullo y la vergüenza son sentimientos hermanos. El orgullo te hace sentir que tu no necesitas a Dios, o pensar: no ahora, mañana. La vergüenza, te hace sentir: yo no tengo remedio, Dios no quiere una persona como yo. Mi vida no tiene remedio. Como puedes notar: el orgullo te aleja de Dios, y la vergüenza, te mantiene alejado.
Vamos no sigas caminando solo, cargado y cansado, ven a casa y corre a los brazos de papa.
Me gustaría oír de ti. como un hermano, yo también te quiero recibir. Llámame al 305-851-2487
La vida del creyente es un caminar en fe (2 Cor 5:7 ), pero en nuestro vivir nuestros sentidos carnales corrompidos por el pecado nos hacen poner nuestra atención en lo que vemos y escuchamos llenándonos de temor y preocupaciónes; debido a esto tomamos la clásica postura carnal: tomar el control.
Todos los días podemos encontrar en nosotros ejemplos de como dejamos de creerle a Dios y tomamos el control de la situación renunciando así a la soberanía y a la guía de Dios. El apóstol Pedro camino sobre las aguas hacia Jesús, hasta que puso su atención en el viento y en las olas, entonces comenzó a hundirse por causa del temor Matthew 14:28-31 y así mismo nos sucede a nosotros cuando miramos a nuestros problemas, a las cosas que nos desagradan y las dificultades que nos retan; es decir a todo aquello que no podemos cambiar o que se nos escapa de nuestro "perfecto plan". Al final nos hundimos en temor y en el error.
Cuando tomamos "el control" comenzamos pues a hablar palabras de desaliento, tomamos decisiones apuradas y contrarias a la palabra de Dios, buscamos ayuda en las opiniones del mundo, comparamos, sacamos conclusiones lógicas, juzgamos con nuestra mente o emociones, nos colocamos en el centro como árbitros, es decir nos arrodillamos ante nuestro propio ego; a ese yo con minúscula que se resiste a la soberanía y sabiduría del gran YO SOY.